Coincido al cien contigo: excelente, visualmente muy rica, muy buen guión, buenas actuaciones (Sergi Lopez y Maribel Verdú, de lujo). Del Toro es un tipo muy talentoso. La peli me hizo mentar madres contra los dictadores (hasta hice catarsis en contra de los gobernantes derechistas de mi México), me hizo soñar y me hizo llorar.
Se me viene a la cabeza aquella frase demoledora del doctor (Álex Angulo) dirigiéndose a ese fascista egocéntrico (Sergi López, magistral interpretación): «es que, obedecer por obedecer, sólo lo hacen personas como usted». Simplemente ¡bravo!
Recuerdo también un hecho curioso. Generalmente, a la salida del cine, acabada la película, se oye el murmullo de la gente, «me gustó aquello», «no me gusto nada aquello otro», «¡tremenda!», «¡un asco!», esta vez no se oía absolutamente nada, sólo el sonido de las pisadas amortiguado por la moqueta del cine. La película había calado muy hondo.
Coincido al cien contigo: excelente, visualmente muy rica, muy buen guión, buenas actuaciones (Sergi Lopez y Maribel Verdú, de lujo). Del Toro es un tipo muy talentoso. La peli me hizo mentar madres contra los dictadores (hasta hice catarsis en contra de los gobernantes derechistas de mi México), me hizo soñar y me hizo llorar.
Muy dura, en efecto, pero muy buena
Se me viene a la cabeza aquella frase demoledora del doctor (Álex Angulo) dirigiéndose a ese fascista egocéntrico (Sergi López, magistral interpretación): «es que, obedecer por obedecer, sólo lo hacen personas como usted». Simplemente ¡bravo!
Recuerdo también un hecho curioso. Generalmente, a la salida del cine, acabada la película, se oye el murmullo de la gente, «me gustó aquello», «no me gusto nada aquello otro», «¡tremenda!», «¡un asco!», esta vez no se oía absolutamente nada, sólo el sonido de las pisadas amortiguado por la moqueta del cine. La película había calado muy hondo.